Plató de televisión preparado para la emosión de un informativo

El papel del periodismo en la percepción social de la obesidad

La obesidad se ha convertido en uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel mundial. En este contexto, el periodismo juega un papel fundamental en la forma en que la sociedad percibe y aborda esta enfermedad crónica y multifactorial que tiene consecuencias negativas a nivel laboral y social y que reduce de forma significativa la esperanza de vida. De ahí la importancia de una adecuada transmisión de conocimientos y realidades en torno a la obesidad por parte de los medios de comunicación, que tienen una gran influencia en la formación de la opinión pública.

La manera en que se presenta la información puede tener un impacto significativo en cómo se percibe esta enfermedad y cómo son tratadas las personas con obesidad, y también contribuir a erradicar ideas y mitos erróneos en torno a este problema de salud que cada vez afecta a más personas.

En este sentido, recientemente la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) organizó la I Jornada de Periodismo y Obesidad, un seminario de prensa que reunió en Cuenca a profesionales de la comunicación de medios de referencia de España y a expertos en obesidad con el objetivo de mejorar la comunicación en este ámbito y también de revisar las oportunidades que se abren hoy en día en la prevención y el manejo de la obesidad.

#1 La responsabilidad de los medios

Los medios de comunicación tienen la oportunidad y la responsabilidad de contribuir de forma positiva a cambiar percepciones erróneas y reducir el estigma asociado con la obesidad. Más aún cuando, con la globalización de las redes sociales, las noticias falsas y la manipulación son moneda corriente en nuestra sociedad. Esto implica investigar y cuestionar creencias ampliamente sostenidas sobre la obesidad y dar voz a las personas afectadas por esta condición en las informaciones sobre salud.

Expresión Fake News formada con fichas de Srabble.

Muchas veces, la prensa ofrece información incorrecta o utiliza un lenguaje inapropiado, lo que puede incrementar el estigma social que acarrea esta enfermedad. Para ello es crucial que los periodistas sean conscientes de este riesgo y se esfuercen por presentar una visión equilibrada y respetuosa.

Asimismo, debido al papel del periodismo en la educación del público sobre la obesidad, es importante que los periodistas construyan su propio conocimiento sobre el tema antes de explicarlo a sus audiencias.

La forma en que los medios de comunicación enmarcan las noticias relacionadas con la obesidad puede tener un efecto significativo en las actitudes del público y en el apoyo a políticas para abordar este problema de salud. De hecho, algunos estudios constatan que cuando las noticias presentan la obesidad en un contexto social más amplio, en lugar de centrarse únicamente en la responsabilidad individual, hay un mayor apoyo tanto para acciones comunitarias como personales para abordar la obesidad.

#2 La importancia del lenguaje

El uso de un lenguaje apropiado y coherente es clave a la hora de informar sobre la obesidad. Para ello, los expertos dan algunas recomendaciones clave:

  • Priorizar a las personas sobre su enfermedad.
  • Identificar la obesidad como una enfermedad crónica y no como un problema estético.
  • Reducir el sesgo y la discriminación basados en el peso.
  • Usar imágenes no estigmatizantes en la representación de personas con obesidad, de modo que se las muestre como personas, no como «objetos» definidos por la enfermedad.
  • Mantener el rigor clínico.
  • Educar sobre la obesidad como una enfermedad crónica compleja (desafiando los estereotipos simplistas).
  • Promover la dignidad y el respeto hacia las personas con obesidad.
  • Respaldar la difusión de información sobre la obesidad y su manejo basada en la evidencia.

Para ayudar a los periodistas a tratar la información relacionada con la obesidad, existen varias guías que dan consejos sobre cómo abordar estas noticias. Una de estas publicaciones es Recomendaciones para medios de comunicación sobre cómo informar de la obesidad, elaborada por la SEEDO conjuntamente con la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

Portada de la guía  "Recomendaciones para medios de comunicación sobre cómo informar de la obesidad"

Entre los consejos que incluye, cabe destacar los siguientes:

  • Variar la forma de presentar a las personas con sobrepeso u obesidad: hombres y mujeres, de todas las edades, de aspecto distinto, de orígenes étnicos diferentes, con opiniones e inquietudes diversas, etc.
  • Presentar a las personas con obesidad como individuos con profesiones, experiencia y capacidad para realizar actividades diversas en entornos variados.
  • Entrevistar a expertos para valorar si la información se ajusta a las directrices de las sociedades científicas de referencia en materia de sobrepeso u obesidad, asegurando así una descripción más consistente de lo que deberíamos hacer para mejorar la salud y controlar el peso y evitando la publicación de informaciones confusas y contradictorias.
  • Fomentar un enfoque basado en la salud, que incluya la importancia de llevar un estilo de vida saludable, la prevención de enfermedades relacionadas con la obesidad y el acceso a opciones de tratamiento y apoyo adecuadas.

Desde el punto de vista lingüístico, en la guía se recomienda hablar de «personas con obesidad» en lugar de «personas obesas» y de «personas afectadas por la obesidad» en vez de «personas que padecen obesidad». También se sugiere evitar expresiones como «la obesidad es una cuestión de estilo de vida» (lo correcto sería, por ejemplo, «la obesidad es una enfermedad crónica compleja y multifactorial») o «la dieta y el ejercicio son cruciales para perder peso» (lo suyo sería decir «una alimentación sana y la actividad física juegan un papel importante en la pérdida de peso»).

Tabla de la guía Recomendaciones para medios de comunicación sobre cómo informar de la obesidad.

#3 Prevención y manejo de la obesidad

Uno de los temas que se abordaron en la I Jornada de Periodismo y Obesidad celebrada en Cuenca fue la necesidad de revisar las oportunidades que se abren actualmente en la prevención y el manejo de la obesidad.

La avalancha de novedades terapéuticas para prevenir y abordar la obesidad, que tienen su cuota de protagonismo en los noticiarios y la prensa hoy en día, hacen más necesario si cabe un ejercicio particular de buena comunicación en obesidad.

En este sentido, es importante que los medios de comunicación se hagan eco del cambio de paradigma en relación con el archiconocido Índice de Masa Corporal (IMC), que todavía hoy se utiliza en todo el mundo como una herramienta para la evaluación rápida del estado nutricional y el riesgo de obesidad en individuos y poblaciones.

Entre las razones por las que actualmente el IMC no se considera un parámetro adecuado para diagnosticar la obesidad es que no distingue entre la masa muscular y la grasa corporal, no tiene en cuenta la distribución de la grasa corporal, no considera la composición corporal total y no tiene en cuenta la edad ni el sexo de la persona.

Otro aspecto clave que deben tener en cuenta los medios de comunicación es que la obesidad no es una enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades heterogéneas, neuroendocrinas, que finalmente se expresan por acúmulo y/o disfunción de grasa corporal, alteración de la regulación del apetito y el metabolismo, pero con fenotipos y necesidad de abordaje distintos.

Las causas de la obesidad son múltiples. Entre ellas, destacan los factores genéticos, metabólicos, psicológicos, sociales, medioambientales… que se combinan de formas muy diversas en las personas con obesidad, por lo que podemos decir que hay tantas obesidades como personas que la padecen.

Esto explicaría que las respuestas a diversos tratamientos que se usan actualmente para la obesidad no sean homogéneas. Hasta ahora se pretendía tratar a todos los pacientes basándose en la estrategia «de talla única» y sin tener en cuenta el tipo de obesidad, y hoy en día la tendencia es apostar por una medicina de precisión y por un abordaje integral personalizado de las obesidades.

#4 Por una información no estigmatizante

Los medios de comunicación tienen el poder de influir de forma positiva en la percepción social de la obesidad y ayudar a combatir el estigma que padecen las personas que viven con esta enfermedad. Al proporcionar información precisa, equilibrada y respetuosa, los periodistas pueden contribuir a erradicar las ideas erróneas sobre la obesidad, reducir el estigma asociado a esta enfermedad y promover un enfoque más comprensivo y efectivo para su prevención y tratamiento.

A través de una cobertura ética, basada en la evidencia y libre de estigma, los medios de comunicación pueden ser un poderoso aliado en la promoción de la salud pública y el bienestar de las personas afectadas por la obesidad. El desafío está en mantener un equilibrio entre informar sobre los riesgos de salud asociados con la obesidad y evitar la perpetuación de estereotipos dañinos, siempre poniendo en primer plano la dignidad y el respeto por todas las personas, más allá de su tamaño corporal.

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