Cena de Navidad

3 preguntas sobre la Navidad que tal vez te hayas planteado… y sus respuestas

Diciembre nos trae las cenas de empresa previas a la Navidad, la esperanza de que nos toque el Gordo de la lotería, las luces y los mercados navideños, el estrés por la compra de los regalos y las viandas que compartiremos con nuestras familias, los Papá Noel con barriga de relleno que reparten caramelos entre los más pequeños, la cena, las uvas y el cotillón para recibir el nuevo año, las cabalgatas, la noche de Reyes y el roscón…

Para celebrar estas fechas, en Demos el PASO nos hemos propuesto dar respuesta a 3 preguntas sobre la Navidad que seguro que te has planteado alguna vez:

1 ¿Por qué el primer premio de la lotería de Navidad recibe el nombre de Gordo?

2 ¿Por qué a Papá Noel se le representa con una gran barriga?

3 ¿Por qué en los ágapes navideños se come tanto?

Sin más preámbulos, vamos a ello.

¿Nos acompañas?

#1 ¿De dónde surge la denominación ‘Gordo’ de Navidad?

Cuando hablamos del Gordo de Navidad, no nos referimos a la Lotería de Navidad en general sino al primer premio de la Lotería de Navidad, es decir, al premio más cuantioso y, por tanto, al más valorado. También existe, por ejemplo, el Gordo de la Primitiva.

Si acudimos al diccionario de la RAE, en la entrada gordo -da encontramos varias acepciones que definen este adjetivo, coloquialmente, como ‘algo muy grande, fuera de lo corriente’. Por ejemplo, algo gordo (‘suceso de mucha importancia o muy sonado’), esta sí que es gorda (para manifestar asombro) o premio gordo (‘lote o premio mayor de la lotería pública, y en especial el correspondiente a la de Navidad’).

Así pues, cuando se habla del Gordo de Navidad, aunque pueda interpretarse que se hace referencia a una persona con sobrepeso u obesidad, en realidad el término se utiliza en el sentido de algo grande, sonado, muy importante; en este caso, el premio más dotado del sorteo.

Pero la denominación Gordo de Navidad es relativamente moderna. Si indagamos en los entresijos de la historia de la lotería, encontramos la representación de un personaje, creado a finales del siglo XVIII, con el que se publicitó la lotería y que quedó ligado para siempre a este juego.

Al principio, dicho personaje era conocido como «El Fanático por la Lotería» o «El Enano Afortunado».

Como puede verse en la imagen, se trata de un hombrecillo bajito y algo de sobrepeso que va vestido con un traje hecho de bolas de la lotería.

Este grabado circuló por todo el país para fomentar la participación en el sorteo con la siguiente leyenda: «De alegría y de dinero, este Enano Afortunado, si lo estudias con esmero te enseñará alborozado de la fortuna el sendero».

Fue algo después, cuando dicho personaje ya gozaba de mucha popularidad, que empezó a conocerse, de forma coloquial, como «El Gordinflón» o «El Gordo».

#2 ¿Por qué Papá Noel tiene barriga?

Para encontrar el origen del personaje de Papá Noel hay que remontarse al siglo IV y viajar a Anatolia (Turquía). Por aquel entonces vivió San Nicolás de Bari, un sacerdote que, según cuenta la leyenda, regaló en secreto una bolsa llena de monedas de oro a tres niñas cuyo padre no tenía los recursos necesarios cuando cumplieron la edad de casarse.

Para mantener el anonimato, Nicolás se coló por una ventana de la casa de la humilde familia y depositó una bolsa de oro dentro de los calcetines de las chicas, que estaban colgados sobre la chimenea para secarse. La transformación de San Nicolás en Papá Noel empezó a fraguarse en el siglo XVII, cuando su imagen llegó a Estados Unidos procedente de Holanda, país en el que se venera a Sinterklaas o San Nicolás, un personaje que trae regalos a los niños y niñas el 5 de diciembre.

Las primeras representaciones del personaje de Papá Noel las encontramos en ilustraciones de mediados del siglo XIX. Hasta la década de 1930 su imagen variaba según el artista o la ocasión en que se dibujase: podía ser desde un pequeño elfo hasta un hombre alto y delgado, con todo tipo de indumentarias, como túnicas o chaquetones de piel.

En 1920 Papá Noel apareció por primera vez en un anuncio de Coca-Cola en una ilustración publicada en The Saturday Evening Post que realizó el dibujante Thomas Nast. En ella ya se aprecian la característica barba blanca y la inconfundible barriga, además del color rojo de su vestimenta.

Sin embargo, Papá Noel, tal como lo conocemos en la actualidad, nació en 1931 de la mano del dibujante Haddon Sundblom. El objetivo era crear un personaje a medio camino entre lo simbólico y lo real, la personificación del espíritu navideño y la felicidad del famoso refresco. Para ello, el ilustrador se inspiró en el poema A Visit From St. Nicholas, de Clement Clark Moore.

Sundblom creó un personaje entrañable, cálido y amigable que enseguida caló entre el público y contribuyó a fijar la imagen definitiva de Papá Noel.

En cuanto al físico tan característico, con la tradicional barriga y la barba blanca, que por aquel entonces solía asociarse a personajes felices, amables y bonachones, Sundblom se inspiró en Lou Prentiss, un vendedor jubilado que le sirvió de modelo durante los primeros años. Tras su muerte, él mismo se utilizó como modelo.

#3 ¿Por qué se come tanto en Navidad?

A pesar de que la Iglesia proclamó Navidad como fiesta de solemnidad con vigilia de ayuno y abstinencia, lo cierto es que hoy en día en dicha celebración se mezcla lo religioso y lo pagano. Tiempo atrás, el día anterior a Navidad, 24 de diciembre, había que hacer penitencia y mortificar el cuerpo para participar del misterio de Belén, y eso se traducía en una sola comida al día sin carne.

Así pues, en Nochebuena había que comer verduras, huevos o pescado, y en pequeñas cantidades. Se trataba de hacer una cena ligera con el objetivo de tener el estómago vacío durante las tres horas previas a la Misa del Gallo. Después de la misa empezaba la fiesta y se podía hacer el resopón de Navidad: dulces y frutos secos, en los hogares más modestos, y carne o pescado, además de otros manjares, en las casas de las familias más ricas.

La obligación de ayuno y abstinencia en Nochebuena perduró hasta 1966, aunque previamente ya se había relajado bastante.

Más allá de la tradición y las costumbres, la Navidad nos trae recuerdos pasados que nos gusta rememorar. Esta amalgama de sentimientos nos genera un vacío en el estómago que puede confundirse con apetito. Esto se conoce como hambre emocional.

Además, el hecho de reunirnos con la familia alrededor de una mesa repleta de comida puede empujarnos de forma sigilosa a comer más de la cuenta, ya que confundimos emociones como la alegría o la nostalgia con el hambre real.

Desde Demos el PASO te deseamos unas felices fiestas y un próspero año nuevo.

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